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A finales del siglo XVII, se empezaron a utilizar frontales
curvados en piezas grandes, como armarios y cómodas con cajones, que reflejaban
la nueva arquitectura barroca. Destacan la fabricación de escritorios de
influencia italiana, los cabinets. En las sillas, se pusieron de moda los
tallados elaborados y los respaldos altos. Tanto las piezas inglesas como las
continentales se realizaban con asientos y respaldos de rejilla como alternativa
a la tapicería. También se realizaron sencillas variaciones de estas sillas con
partes torneadas en lugar de talladas, pero se seguían utilizando los respaldos
altos.
Barroco francés. El mobiliario más elegante
y elaborado del barroco se realizó para la corte de Luis XIV, en Francia. El
excelente artesano André Charles Boulle creó formas y detalles inusuales con
taraceas que combinaban metal (peltre, oro, bronce o plata), carey y ébano en
diseños que formaban yuxtaposiciones imaginativas de motivos clásicos: parecía
como si la inspiración básica fueran antiguos frescos romanos. Las patas con
forma de columnas, ricamente adornadas, se utilizaron para sostener mesas,
sillas y arcones. Mobiliario rococó.
El estilo barroco perduró muchos años hasta que las modas empezaron a
cambiar, primero en París y después en el resto del mundo occidental, hacia
1730. El estilo que tomó su lugar fue el rococó, que perseguía una mayor
delicadeza en la escala de los objetos y una conexión más íntima entre los
muebles y las personas. Los ornamentos arquitectónicos tenían menos importancia
y los muebles se construían según el gusto y comodidad de las personas, no de
las habitaciones.
Rococó francés. Los orígenes franceses
tuvieron una gran importancia e influencia y sus resultados fueron muy
importantes. El rococó comenzó durante el reinado de Luis XIV y floreció en el
de Luis XV. La versión francesa de este estilo abarcaba ambiciosos diseños con
gran variedad de materiales que requerían una gran destreza para construirlos.
Se caracterizaban por formas complejas y sinuosas que se curvaban en todas
direcciones. Motivos imaginativos se incrustaban en capas chapadas que, a su
vez, estaban rodeadas de oro molido (bronce dorado) que resaltaba las patas,
orillas y frentes de los cajones de una sola pieza. Las patas con forma de
columnas fueron sustituidas por formas de animales con una gran variedad de
curvaturas.
Mobiliario Rococó inglés. El rococó
inglés fue mucho más sobrio. Las incrustaciones se utilizaron muy poco debido a
que los ebanistas preferían usar madera fina de nogal y caoba, que se trabajaba
con mucha destreza, para sacar el máximo partido a las vetas. Los diseñadores
ingleses —y sus seguidores— introdujeron las patas en forma de S con pies de
garra y bola para las sillas, mesas y cómodas. Este pie estaba inspirado en la
misma forma de los bronces chinos (pero que no se encontraba en el mobiliario) y
representa la popularización del diseño oriental. Hacia el final del periodo
rococó en Inglaterra, el ebanista londinense Thomas Chippendale publicó un libro
de diseños, The Gentleman and Cabinet Maker’s Directory (1754), en el que
presentaba la interpretación inglesa del estilo rococó. Fue el primero en
categorizar las variedades del rococó como francés, chino o gótico y ofrecer
ejemplos de cada una. Los innovadores diseños franceses de la década de 1750
fueron traducidos por Chippendale a diseños muy elaborados, sin utilizar oro
molido ni taraceas como hacían los franceses. El elemento del estilo rococó más
subrayado por Chippendale y por la mayoría de los artesanos ingleses fue su aire
de capricho, inspirado en los diseños franceses por la utilización nueva de los
motivos clásicos. En su libro, se podían observar diseños chinos y góticos como
formas adicionales para conseguir ese aire. Estos diseños eran más fáciles de
realizar que los que seguían las pautas francesas.
Los diseñadores ingleses de este periodo (entre 1740 y 1760) solían trabajar a
pequeña escala; algunos eligieron continuar con los diseños clásicos y otro
grupo más numeroso se decantó por un estilo arquitectónico denominado palladiano;
estos artesanos modificaron los diseños renacentistas del arquitecto italiano
del siglo XVI Andrea Palladio para que se adecuara al gusto del siglo XVIII.
Eran muebles bastante voluminosos, con profusión de frontones, cornisas, hojas
de acanto y guirnaldas. El ebanista londinense William Vile, que trabajó para la
corona en las décadas de 1750 y 1760, combinó el mobiliario clásico con otro de
estilo rococó. Los diseñadores de sillas ingleses y estadounidenses son la
excepción a la regla de la continuación del énfasis clásico. Los artesanos más
populares de Londres diseñaron elegantes sillones con respaldos de madera, una
forma básica diferente de las sillas con respaldos tapizados más comunes en
Europa continental. Al principio, los respaldos se realizaron con listones
macizos como soporte central, enmarcados por barrotes y rejillas curvados en una
adaptación libre de las sillas chinas. Posteriormente, el marco adoptó forma de
yugo y los listones centrales dejaron de ser macizos y se perforaron para
representar mejor el espíritu rococó. Los diseñadores ingleses de mobiliario
conocían muy bien las maderas. En el continente, los ebanistas estaban más
preocupados por crear fantasías rococó, utilizando pintura cuando las taraceas y
el oro molido resultaban demasiado caros. Los ebanistas italianos, alemanes,
escandinavos y franceses continuaron con el estilo continental del diseño
rococó. (Enviado por: Pedro de Jesus A.,
Fuente oficial:
Archivo de consulta personal..) |