Exploración del suelo. Preparación del terreno.

Es conveniente, de ser posible, que la capa sobre la cual se va a desplantar la cimentación, quede arriba del nivel de las aguas freáticas, pues en este caso el terreno no perderá su humedad constitutiva a la vez que la excavación será ejecutada más fácilmente por no tener que hacer ni drenaje ni bombeo. Se debe hacer notar la conveniencia de no desplantar una construcción sobre terreno en el cual existan troncos o raíces profundas de árboles.
En estos casos debe procederse a desentroncar todo el terreno rellenando los huecos que resulten con material resistente, consolidado por capas hasta igualar la resistencia del terreno circundante. Estos rellenos pueden hacerse con cascajo, grava, piedra o aún la misma tierra arcillosa procedente de la excavación, pero debe tenerse especial cuidado en no hacer rellenos con tierra vegetal o con materiales que contengan residuos orgánicos, pues la descomposición de estos produciría capas de menor resistencia y por lo tanto hundimientos diferenciales.
Es común encontrar, en algunas zonas de la Ciudad de México, terrenos cuyo nivel superior ha sido alcanzado por medio de rellenos hechos con basura o desperdicios domésticos; en estos casos es indispensable realizar una excavación más o menos profunda para retirar estas capas de desperdicio, por lo menos en las zonas donde va a efectuarse la construcción de la cimentación y llegar hasta la capa superior de terreno resistente.




