
Como Corea del Sur es un país moderno y tecnológico posee grandes obras arquitectónicas pero aún así preserva su legado cultural (una de las civilizaciones más antiguas del mundo) es común encontrar en su paisaje urbanístico edificios modernos, mansiones occidentales y casas típicas coreanas. Pero del mismo modo se derriban edificios y casas históricas para dar paso a nuevas obras de arquitectura.

Este rascacielos moderno presenta una gran característica de sustentabilidad; incorpora tecnología de punta con paneles solares para la generación de energía para el edificio.
La característica principal de este rascacielos de 130 metros de altura y de 54.000 m2 es su fachada de vidrio azul ondulante. El GT Tower East transmite sensación de movimiento y no pasa desapercibido para los transeúntes; esto lo llevó ser un ícono de la ciudad de Séul pues la mayoria de los edificios aunque construidos recientemente se muestran rígidos y bajo la típica estructura de verticalidad.
Otro atractivo es la luz en el interior del GT Tower East; gracias a la reflexión de los vidrios la luz que penetra en el interior es decorativa y relajante. Algo que disfrutan los trabajadores allí adentro.
El principal uso de este edificio es el de las oficinas pero también existen espacios para salones comerciales y centros culturales.




