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El deconstructivismo. El
deconstructivismo es un estilo arquitectónico que se caracteriza por la
fragmentación, el proceso de
diseño
no lineal, la manipulación de la superficie de las estructuras y una
geometría no euclidea -que distorsiona y disloca algunos principios
arquitectónicos-; por que, una estructura deconstructivista tiende a ser
impredecible.
Fuera de este marco teórico, diversas exposiciones y proyectos desarrollados a
nivel internacional han dado a conocer esta escuela que, han roto los esquemas
propuestos en las últimas décadas. Ejemplo de ello fue el Concurso Internacional
de Parisino Parc de la Villette, la Exposición en el Museo de Arte de New York
(1988), la inauguración del Wexner Center for the Arts en Columbus; entre otros
eventos.

Sin embargo, muchos arquitectos asociados al estilo deconstructivista, se han
distanciado del área por diversas razones; y la lógica nos dice que la tendencia
hacia las construcciones deconstructivistas aún son contadas, ya que son
conceptos muy vanguardista y a la vez, implica una alta inversión. Sumado a
esto, quien decide hacer una estructura no lineal tiene que pensar en mantenerla
a largo plazo, pues la misma va acorde con un concepto que define el negocio o
la marca. Cabe destacar que, este término fue acuñado a un estilo muy específico
que, actualmente abarca un mayor número de estructuras vanguardistas que no
necesariamente cumplen con todos los lineamientos definidos en los primeros
párrafos. En contraparte, inicialmente algunos arquitectos recibían influjo de
las ideas del filósofo francés Jacques Derrida. Un conocido arquitecto consideró
el deconstructivismo como una extensión del formalismo radical, es decir, un
modo distinto de formalidad que lleva funcionalidad y estética.
Y como toda línea artística, se ve influenciada por otros estilos, que en este
caso incluye el modernismo, postmodernismo, expresionismo, cubismo y el arte
contemporánea. En fin, es un intento por liberarse de reglas arquitectónicas
-pureza de la forma, verdad de los materiales, entre otros-; sin embargo,
algunos críticos lo ven como un “mero ejercicio formal con poco significado
social”. Un ejemplo significativo de deconstructivismo es La Casa
Danzante, un famoso edificio de Praga, diseñado por el gabinete de arquitectos
de Frank Gehry -arquitecto norteamericano-. El concepto evoca a una pareja de
bailarines. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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