|
ALVARO SIZA: la unión con la naturaleza.
Siza representa la síntesis de la honda trasformación y el importante
enriquecimiento de la cultura arquitectónica de 1970 a 1990. Su obra se alimenta
de la herencia tradicional de la modernidad (iniciada en gran medida por la
senda arquitectónica), pero también de la cultura de las ultimas décadas, aunque
sin caer en los excesos del postmodernismo.
Representa una síntesis ecléctica, que acepta tanto la idea de progreso
constante de la arquitectura, como el valor de los principios, métodos y
recursos de una disciplina que no se anula con el paso del tiempo.
Su maestro fue Fernando Tavora, y de ahí le viene su interés por acercarse a la
cultura popular, y así toma rasgos de la arquitectura tradicional portuguesa: la
tierra, las piedras, los árboles y la luz.
Sus primeros trabajos, como durante toda su carrera, deben situarse en la línea
orgánica y concretamente con la vertiente de Alvar Aalto, que era también común
a la arquitectura española y que también heredo de Tavora. Esta tendencia se
observa tanto en su Restaurante Bar Novoa (1958-63, Leca de Palmeira, Oporto) y
en su famosa Piscina (Leca de Palmeira, 1961-66).
El lugar es la clave fundamental de sus proyectos, y afirma: “lo que la
naturaleza da no precisa ser hecho”, tratando sus proyectos con una
hipersensibilidad topográfica. Pare el cada paisaje tiene una estructura oculta,
la cual habla de las tensiones y fuerzas en juego. Dichas fuerzas adoptan su
primera forma material en el primer esbozo, del que nace el proyecto. Existe,
por tanto, para el una relación entre idea y lugar, y su obra será siempre
derivada del lugar, sea este la naturaleza o la ciudad. En esto remite a Aalto,
siendo un organicista “telúrico” (siendo telúrico lo propio de la corteza
terrestre).
Su primer edificio urbano fue la oficina bancaria para Pino y Sotto Mayor (
Oliveira de Azameis, 1971-74), en la que Siza hizo gala de la continuidad de los
principios modernos. Proyectó un pequeño volumen con el que integró el lenguaje
de la arquitectura racionalista y el expresionismo orgánico, integración que
heredo del arquitecto alemán Schaorum. Sus instrumentos son el empleo de una
planta geométrica compleja y de un volumen altimétrico que limita su riqueza al
escalonamiento y la horizontalidad, instrumentos propios de Aalto.
Remite a una tradición que ya es algo a superar, sino algo a desarrollar o
continuar, prescindiendo tanto de la idea de progreso, como de la de vuelta al
pasado.
En la Casa Beires (1973-76), configura una casa con dos caras, cada una con un
lenguaje distinto: paralelepipeda hacia la entrada y hacia dos de sus laterales
mas urbanos, dentro de un lenguaje racionalista, mientras hacia los otros se
articula por una violenta abertura cóncava, traslación de soluciones mas
tradicionales.
A partir de la revolución portuguesa, Siza tuvo algunos encargos de viviendas
oficiales y populares dentro del llamado programa SAAL entre las que se cuentan
laCasa Bouca (Oporto, 1973-77) y las Casas en Quinta da Malagueira (Évora,
1977), conjuntos que se asimilan a la tradición racionalista. Son una
interpretación propia de la extrema condición de simplicidad formal, al tiempo
que una relación con el lugar elaborada y personal.
Al tiempo su arquitectura comenzó a ser reconococida internacionalmente, y se le
encargo, mediante un concurso, la remodelación de una manzana insertando algunos
edificios en Berlín occidental en 1980. Realizó aquí un muy conocido edificio en
esquina, con una planimetría de perfil parecido al de una pierna doblada por la
rodilla, siendo así un bloque orgánico.
Con el inauguro Siza las actividades fuera de su país, en las que siempre
buscará interpretaciones propias del lugar y su cultura. Así, al rendir tributo
a la cultura de cada lugar introducía su personal cultivo de los valores y
recursos de la tradición moderna, modo en que sustituyo en la ciudad su relación
con la naturaleza. Un ejemplo, es el conjunto de viviendas en la Haya (1986) en
el que parece haber remitido a los valore de Stijl y la Escuela de Amsterdam.
La Casa Avelino Duarte (Ovar, 1981-85), prueba que formaba parte del movimiento
moderno, pues expresa su adhesión al purismo racionalista de los años 0, es un
homenaje explícito a Adolf Loos. El purismo y la variedad de volúmenes
exteriores, cúbicos y perforados y la redondeada cubierta metálica, hacen una
referencia directa a la Casa Steines, a lo que Siza añade sus propias
contribuciones, como el pequeño plano central de la fachada que da al jardín que
se curva en altura.
La Banca Borges y Irmao (Vila do Conde, 1982), se proyecto con una planimetría y
un volumen de sencillez por las distintas características del lugar, pero al
interior, por su riqueza, se nota la inspiración en Le Corbusier, usando paños
blancos que definen volúmenes puros curvados y grandes acristalamientos.
Es importante explicar el papel que el dibujo tenia para Siza en su
arquitectura.Con respecto al lugar, Siza es un dibujante que grafía en el sitio
aquellos rasgos que, según el, aun le faltan. Para Siza, cada dibujo esta
destinado a captar un momento concreto de una imagen fugaz, y por ello muchas de
las cosas que se dibujan fluctúan en el interior del primer esbozo sin orden
aparente. Es, por tanto, una herramienta de trabajo, pero no es arquitectura.
Aunque siempre trabajo en su país, es un arquitecto internacional, que ha
trabajado en Holanda, Alemania, Italia o España, resultando edificios como: la
piscina cubierta Gorlitzer Bad (Berlín occidental, 1979), La Fabrica Dom
(Colonia, 1980), La urbanización de la Giudeca (Venecia, 1985) o el Museo de la
Defensa de Madrid (1990).
También son suyas las importantes obras del Pabellón de la Expo 98, el Centro
Gallego de Arte Contemporáneo (1988-93) y el centro meteorológico de laVilla
Olímpica de Barcelona (1990-92). (Colaborado
por: Juan Mateo Acosta.)
|