Vision espacial y geometria descriptiva



Si señalábamos que desde el punto de vista de su contribución al proceso proyectual el objetivo prioritario de la Geometría Descriptiva era el desarrollo de la visión espacial, también es así desde el punto de vista perceptivo. Si el alumno no consigue ver la realidad de lo que dibuja, el aprendizaje de cada uno de los lenguajes se convertirá en una suerte de intrincado jeroglífico, lleno de trucos y trampas en las que siempre se acabará cayendo por no recordar esta o aquella otra propiedad o dinámica operativa.Ciertamente no es tarea fácil ni segura determinar qué sistemas son los más adecuados, si es que alguno es más apto que otro para el logro de las metas prefijadas, así como discernir qué parte de cada uno, o de todos, es más conveniente desarrollar.

Por eso al elegir la parte de la ciencia de cada sistema de representación que convendrá desarrollar para lograr el máximo rendimiento de los esfuerzos realizados, se deberá dirigir la atención a los aspectos que más puedan contribuir al crecimiento de la visión espacial o percepción imaginativa del espacio. A la vez, como resultado anejo e inseparable, conseguiremos el dominio de los sistemas que soportan técnicamente las representaciones que harán posible ese aprendizaje. Por supuesto también habrán de considerarse, aunque en otro plano, las necesidades gráficas que pueda imponer la costumbre o los usos actuales, así como la disponibilidad real de tiempo para completar el aprendizaje.

Señala Gombrich que cuanto más evidencia espacial observamos en lo que vemos dibujado, menos posible nos resulta aceptar lecturas alternativas acerca de lo que nos quiere mostrar ese dibujo o representación147. Esto es, que cuanta mayor es la carga de espacialidad contenida en un dibujo, evoca con mayor eficacia en nuestra mente la realidad del objeto, y es más difícil poder imaginar otras realidades que sean igualmente coherentes con lo representado. Es algo que resulta bastante evidente, pero merece la pena señalarlo; pues apunta una senda útil para una primera aproximación al tema que tratamos.

De acuerdo con esa idea, para lograr la mayor eficacia pedagógica de la Geometría Descriptiva deberemos ejercitarnos sobre todo en el empleo de los sistemas y aplicaciones que proporcionen la máxima información posible sobre la volumetría y los valores espaciales de lo representado. De ese modo, la mente logrará imaginar con más facilidad lo representado, para lo que el dibujo debe ofrecer tal información que nos ‘obligue’ a entender inequívocamente la estructura, configuración y disposición de lo que allí se ve dibujado.

Después, como fruto de ese hábito mental racional adquirido, la imaginación será capaz de suplir la información que no se le ofrezca, conforme a los dictados de la experiencia. a la vez, la vista se acostumbrará a descubrir y asociar con automatismo y naturalidad, una realidad tridimensional a cada ‘analogía’ bidimensional, que será su representación y viceversa. Asimismo, se logrará que mientras la mano dibuja en las dos dimensiones que el papel ofrece, la cabeza, se mueva simultáneamente en las tres del espacio. Desde esta óptica resulta posible establecer cierta jerarquía de interés entre los distintos sistemas. En los breves apuntes que siguen acerca de los cuatro sistemas de representación (o tres, considerando el acotado como parte del diédrico) se hace una primera distinción entre los sistemas de proyección que podríamos clasificar como bidimensionales ‘puros’, que no tienen como fin propio, al menos inicialmente, crear ficción de espacio (sistemas acotado y diédrico), y los que pretenden conseguir la expresión de la tridimensionalidad de los cuerpos (sistemas axonométrico y cónico). Forzosamente deberemos referirnos a aspectos concretos de su aplicación a la representación de arquitectura.

De entrada, los primeros requieren —con las matizaciones que se harán— un esfuerzo imaginativo mayor para la restitución a la realidad a partir de la representación. Los segundos, en cambio, persiguen alcanzar la representación del objeto tal como es o como lo veríamos en determinadas condiciones de observación, lo que permite que intuitivamente tendamos a situarnos en esas circunstancias y seamos capaces de imaginar con naturalidad y mucho menor esfuerzo la realidad representada, como hemos visto señalar a Gombrich. Antes de seguir adelante convendrá hacer dos advertencias. La primera que consideramos exclusivamente los aspectos pedagógicos de la Geometría Descriptiva y dentro de ella los concernientes a los sistemas de representación.


Por tanto apenas se dirá algo acerca de los aspectos ‘lingüísticos’ de la cuestión (los valores expresivos de los distintos sistemas).
La segunda advertencia se refiere al hecho de que al hablar de representar algo, la tendencia inmediata de un arquitecto es pensar que se trata de una fachada o de la perspectiva cónica de un edificio, cuando de ordinario no será así.
Ya que la enseñanza de la Geometría Descriptiva se debe llevar a cabo inicialmente con los cuerpos y volúmenes geométricos elementales y no propiamente con elementos arquitectónicos.

Gracias al colaborador Tomas Andrés Megía por enviarnos este material. Autor original: José Manuel Pozo. 

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. Vision espacial y geometria descriptiva. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de https://www.arqhys.com/arquitectura/vision-espacial-geometria.html.





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