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Lenguajes de la geometria descriptiva

Lenguajes de la geometria descriptiva. 

lenguaje geometria descriptivaLos lenguajes o gramáticas gráficas de que dispone la Geometría Descriptiva se conocen como sistemas de representación. Básicamente son cuatro: acotado, diédrico, axonométrico y cónico. Nos referiremos brevemente a cada uno de ellos, no sin antes advertir que su conocimiento y empleo tiene carácter de medio, nunca de fin. Medio para adquirir el dominio sobre las formas y los volúmenes con los que se definirán los espacios que se ideen, estudien o analicen.

El dominio que se consiga sobre ellos habrá de ser primero y ante todo, intelectual. Si no se logra ese conocimiento abstracto de los elementos conformantes de la arquitectura, alcanzado por la imaginación, no será posible proyectar hacia el futuro ninguna nueva combinación hecha con ellos, y se carecerá de la capacidad para concebir una idea de arquitectura, sin la que no habrá nada que traducir a expresión dibujada.

El sistema acotado: Este es un sistema de proyección cilíndrica ortogonal sobre un sólo plano, que resuelve la equivocidad que surge para la identificación de los puntos de igual proyección añadiendo junto a cada uno de ellos el dato de su altura (cota) con relación al plano de proyección, lo que justifica su nombre. Como veremos a continuación, este sistema se puede considerar propiamente como un sistema diédrico incompleto’, en el que se ha sustituido una de las proyecciones por esas coordenadas numéricas.

Como bien se puede comprender la proliferación de las proyecciones de los puntos en una representación daría lugar a una gran confusión en la adjudicación de las cotas a los puntos y es fácil que los árboles no dejasen ver el bosque’. De ahí que el empleo de este diédrico incompleto’ se deba reservar para aquellas representaciones en las que la gran mayoría de los puntos estén a la misma cota o se disponga de medios para agrupar y distinguir con limpieza’ los puntos de igual cota (sirviéndose de las líneas o curvas de nivel).

En la práctica se recurre al sistema acotado cuando una de las tres dimensiones del objeto que se ha de representar es irrelevante con relación a las otras dos, como es el caso de los planos topográficos, las plantas de conjuntos urbanos o de agrupaciones de edificios y en el caso de las cubiertas. También cuando sea de gran dificultad o imprecisión la obtención de una segunda proyección referida a la primera por la falta de definición geométrica de lo que se representa, como es el caso de las superficies amorfas (terrenos, perfiles de fondos marinos, volumetría de esculturas u objetos…).

Por último se está generalizando su empleo en la restitución fotogramétrica, toda vez que la restitución se refiere muchas veces a elementos cuya geometría, aunque conocida, no es rigurosa, por efecto de la erosión, los errores constructivos, los avatares históricos de diversa índole… Su aparente sencillez oculta a veces la gran utilidad que tiene para la resolución de determinados problemas gráficos que en otros sistems de representación exigirían complejísimas operaciones.

Es el caso de cuanto se refiere a los levantamientos topográficos y estudios de movimientos de tierras, explanaciones, apertura de viales, taludes… En cambio, por lo que se refiere a su contribución al desarrollo de la visión espacial y su aportación al desarrollo de las imágenes e ideas proyectuales, el sistema acotado es un lenguaje espacialmente limitado. Eso no impide que un dibujo de arquitectura con una única proyección pueda llegar a ser portador de valores espaciales y expresivos, sobre todo gracias al empleo de las sombras —como puede admirarse en las representaciones académicas de los pensionados de Roma—, y las curvas de nivel.

Ciertamente en ambos casos la proyección única consiente la interpretación equívoca de lo representado, pues tanto los gradientes de densidad de las curvas de nivel como las sombras dibujadas permiten la inversión de su significado, y que sean interpretadas a voluntad como concavidades o convexidades. El recurso a las sombras en las proyecciones acotadas alcanzará cierta utilidad en el campo urbanístico, como medio para expresar gráficamente la altura de la volumetría representada sustituyendo a las anotaciones numéricas.

Pero la dificultad que entraña el cálculo —de las sombras—, y los procedimientos empleados para hacerlo, hacen que estas representaciones con sombras debamos considerarlas más como parte de una representación diédrica incompleta que como proyecciones del sistema acotado. Por eso dejamos para más adelante la consideración de este aspecto de la capacidad expresiva de los sistemas ortogonales de proyección.

De todos modos, a modo de conclusión se debe señalar que, dada la limitación de los casos en los que es ventajoso su empleo específico, y sobre todo viendo la facilidad que el sistema diédrico tiene para asumir casi todas sus funciones, el estudio del sistema acotado de representación en la práctica en casi todas las Escuelas de Arquitectura suele ocupar lugares marginales en los programas, a veces como si se tratase casi de una curiosidad científica, lo cual no deja de ser un lamentable descuido.

Gracias al colaborador Tomas Andrés Megía por enviarnos este material. Autor original: José Manuel Pozo.

Bibliografía


Referencias, créditos & citaciones APA:
Portal de arquitectura Arqhys.com. Equipo de redacción profesional. (2012, 12). Lenguajes de la geometria descriptiva. Escrito por: Arqhys Arquitectura. Obtenido en fecha , desde el sitio web: https://www.arqhys.com/arquitectura/lenguajes-geometria-descriptiva.html.

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